Conservación
¿Cómo debes cuidar y conservar un diente fósil?
Apoya el diente sobre una base suave y estable, toca las puntas frágiles lo mínimo posible y evita cambios rápidos de humedad, temperatura y luz. No uses ácidos ni productos domésticos. Si aparecen grietas, polvo o piezas sueltas, consulta a un conservador.
Sujeta la base, no la punta
Manipula con manos limpias y secas desde una zona resistente. Un soporte acolchado evita rodamiento y presión sobre punta o bordes. Guarda etiquetas y documentos con la pieza sin que rocen la superficie.
Mantén un entorno estable
Las guías de museos recomiendan almacenamiento estable y protección frente a polvo, contaminantes, luz intensa y cambios ambientales rápidos. Algunos minerales y adhesivos antiguos pueden reaccionar a la humedad.
Limpia solo cuando sea necesario
Retira polvo suelto con un pincel muy suave y seco si la superficie es estable. No sumerjas el diente ni uses ácido, lejía o limpiadores domésticos. Detente si aparece material suelto o un recubrimiento pegajoso.
Lista práctica
- Usa un soporte estable y acolchado.
- Evita sol directo y cambios rápidos.
- Aleja bebidas y productos de limpieza.
- Guarda etiqueta, factura y fotos de estado.
- Consulta a un conservador si hay daño activo.
Lo que esta guía no puede demostrar
Las recomendaciones generales no identifican los minerales, adhesivos o recubrimientos de tu pieza. Grietas activas, sales, pulverización o restauraciones previas requieren asesoramiento específico.